Tus manos

Poema de Elsa Chiérico
Mi cabeza era un ánfora		        quedaron,
	en tus manos,			pálidas, heladas;
	y como en un ánfora		tus manos que yo
	delicada y frágil,		amaba
	tú bebías con unción		porque de ellas el amor
	la miel del amor		brotaba.
	que yo te daba consciente
	de darte mi vida		Quedaron ellas para
	definitivamente.		besarlas.
					Solo tus manos que sabían
	Era como un rito		tomar mi cabeza
	repetido al infinito.		como un ánfora
	Mi cabeza era un ánfora		y en mi boca beber y
	en tus manos;			no saciarte.
	con miedo de dañarla
	tú la tomabas			Tus manos que recuerdo
	como porcelana fina		al deshacer un nudo
	y me besabas.			con la tranquila paciencia
					de un orfebre.
	Así te recuerdo y siento	Eran las mismas
	la presión suavísima		que sabían
	de tus manos adoradas.		tomar mi cabeza
	Después, sólo tus manos		como un ánfora
					de fina porcelana...
Copyright: Elsa Chiérico, 1996